¡Cuántos cambios hay en nuestras vidas! Esta semana sin duda está llena de ellos, en todos los sentidos, me siento sorda ante las voces que grita mi consciencia y muda ante los gritos que desgarran mi alma. No comprendo como las cosas pueden cambiar tanto de un momento a otro sin dar aviso, ni aparentemente abrirse ante tus ojos paso.
No lo niego, muchos de esos cambios, ya se veían venir desde hace tiempo, y de tantas maneras, sin embargo, hay otros que sin que tenga que pasar algo, tal vez significativo, cambia todo de tajo, no sin aviso, porque todo presente y futuro, es consecuencia de actos pasados, aún así no deja de sorprenderme y dejarme boquiabierta ante su magnitud y, ¿por qué no decirlo? ¡tensa! ¡muerta de miedo, angustia y deseperación!
No soy perfecta, ¡ojalá lo fuera aunque sea un poquito! lamentablemente soy la causa de muchos de mis males, y a veces de los ajenos, sin querer y en muchas ocasiones, queriendo, soy dolor de cabeza de gente que no ha hecho otra cosa que ser justa y amable conmigo, no menciono quiénes ni qué situaciones me hacen decir esto, simplemente quiero decir que los cambios vienen y, posiblemente para quedarse un buen tiempo aplatanados en mi vida, quizás exagero al pensar que estos cambios serán permanentes pero, más vale prevenir...
De cualquier manera, y aunque nerviosa (bastante, por cierto) lo que cambie será por mí, por mi causa y para mi causa, aunque suene egoísta, no tengo que culpar a nadie puesto que han sido decisiones que he venido tomando desde hace bastante tiempo atrás, aunque tal vez les hago más caso del que debería hacerle. No tengo más que decir, los cambios son inevitables y no seré yo quien trate de evitarlos. No esta vez y, para iniciar con ello, iré a bañarme para que cualquier cambio que haya en mi vida no me tome por sorpresa pero sí me agarre limpia. =)