domingo, 9 de octubre de 2011

Por favor una ambas columnas:



A)     Me gustas                                  1) Más que una enorme cocina

B)     Me apasionas                             2) Más que mis sueños

C)     Te amo                                      3) Más que el chocolate
     D)     Me enloqueces                           4) Más que la radio
E)      Te deseo                                   5) Más que escribir





Si usted ha logrado responder correctamente a más de tres respuestas, ¡Felicidades! ¡Me conoce muy bien! Y de paso se ha hecho acreedor a un chisme fabuloso que por estar en internet, pongo en duda su veracidad.

No se desanime, siga participando y deposite bajo mi puerta billetes pa’ pagarle a Don Slim el uso de su red de servicios.

Como siempre agradeciendo su finísima atención.

jueves, 6 de octubre de 2011

Blá, blá, blá aburrido!

Mientras escribo esta nota con el color de su preferencia (lo digo por las notas rojas y amarillistas o los rosados cuentos), alguien está caminando a media calle, alguien se la está rayando a otro en alguna arteria vial, alguien decidió reunirse con sus amigos en casa de uno de ellos por temor a que el lugar (llámese bar, restaurant, antro o lo que sea) que eligieron sea atacado por gente que ni los conoce. Y el presidente decreta tres días completitos de luto nacional.
No es que esté en contra de lo que el Sr. Calderón diga, ni propongo un festejo por los hechos, menos una huelga por todo lo que acontece en nuestro país. Es sólo que me parece absurdo que agachemos la cabeza en un pésame sinsentido mientras los que están mal siguen haciendo y deshaciendo lo que nos pertenece. No se trata de llevar el luto como si se nos muriera la pareja. Propongo un luto donde intentemos ser mejores personas y nos comprometamos con ello.
Todos predicamos la paz, pero pocos la llevan a cabo, todos nos quejamos pero nadie hace nada para solucionar. La solución queridos ojos que leen estas líneas, no se las daré yo, ni Buda, ni Dios, ni Mahoma, ni Alá, ni jebús, ni el clarividente Aarón, ni Amira, ni Walter Mercado, ni ninguna otra persona que no seamos nosotros mismos. Sólo nosotros sabemos en qué estamos mal.
A nuestro país le faltan muchas cosas. Muchísimas. Pero no es motivo de envidiar y no trabajar para conseguir las propias. Sí, sí, sí, hay muchas carencias y estamos en crisis, pero la crisis parece mental cuando te das cuenta que falta educación en más sentidos que sólo los que solucionan fundaciones como la azteca y la de televisa. Llevar computadoras a escuelas no sirve de nada, si no se le enseña a los niños principios básicos como la ética. ¡Ha! Si en nuestro estado hay pocas preparatorias que siguen dando ciencias sociales. Diría el Buki ¿a dónde vamos a parar?
Descubrí que no sé manejar por el egoísmo que me mueve a donde quiera, digo, hay transporte público, mis papás van por mí, mi hermano me lleva, pero para mí perfecto si ando en camión, calculo mi tiempo, y aprovecho el transporte de camerino, biblioteca o recinto de oración, dependiendo mi humor y las ocupaciones diarias. Si tengo más tiempo, y de paso energía y ganas, también camino, pero he de confesarles que nunca me he subido sola a un taxi… porque me da miedo.
Ahora bien, el párrafo anterior no fue para llenar más el texto, sino para mostrarles que eso me ha permitido también ser observadora y fijarme en calles, anuncios, lugares… hay tanta publicidad con faltas de ortografía (que como egresada de letras es imposible dejar de notar), hay tanta gente imprudente que corre bajo los puentes peatonales, tantos coches que se detienen en las franjas para cruzar los peatones, tantos que sin ser discapacitados o estar embarazadas se estacionan en esos lugares, tanta gente que tira basura, tantos niños que la arrojan frente a sus padres… y sólo queda callar. Y actuar.
No soy perfecta, que quede claro, ni pretendo serlo haciendo anotaciones con este respecto, simplemente pienso que para mejorar nuestra condición en muchos aspectos debemos modificar gran cantidad de nuestras costumbres. No podemos simplemente quejarnos y fingir que no pasa nada. Sí pasa, está sucediendo y cada vez más seguido, y pasa porque nuestros niños están creciendo con la idea de que estamos jodidos, tenemos que sacar para vivir, pero en vez de promover algo que enaltezca las almas, se infunden videos de gente inepta y ebria que inconscientemente está educándolos.
Por desgracia, la gente escucha cultura y se espanta. Pocos saben que cultura es todo, desde los narcocorridos, hasta Mozart, la comida, como hablamos, nos vestimos, lo que escuchamos, lo que nos ponemos encima, a donde vamos, tooodo. Y la nuestra, está desacostumbrada a entender que cuando las calles dicen ‘uno y uno’ es un carro y un carro, no uno y cinco y así.
Tampoco parecemos entender que los choferes de transporte público son personas y merecen nuestro saludo, ¡por favor! No son unas máquinas que reciben dinero y dan boleto, también necesitan respeto y trato amable. Además como lo dije antes, he pasado mucho tiempo de mi vida en ellos para darme cuenta que muchas veces (incluso más de lo que las noticias cuentan) los peatones son culpables.
Hago mención sobre los saludos porque mis papás me enseñaron a saludar a los vecinos y a todas las personas donde llegaba, a la fecha saludo a vecinos de 4 casas, unos no contestan y otros cuando se les da la gana, a esos los saludo si estoy de buenas. De ahí en más a donde llegue saludo, a la tienda, papelería, biblioteca, banco, caja del súper, farmacia, etcétera. Y aún no entiendo cómo es posible que a la gente (no a todos, obvio) se le dificulte pedir las cosas por favor, agradecerlas o saludar. Son básicas que no deberían desaparecer, al contrario.
He de confesarles, que soy católica y voy a misa los domingos, para unas hermanas soy de golpe de pecho, como si ir a misa me hiciera santa o espantara de cualquier cosa que pasa o dicen, gran error, para unos tíos cristianos, soy una ignorante por no cambiarme con ellos y he crecido engañada, lo que ellos no saben y me da pena, es que soy cristiana católica apostólica romana, ah sí, todos los que creemos en Cristo somos cristianos, como los mormones, testigos de Jehová, bautistas, evangelistas, entre muchos otros, entre ellos los católicos.
No voy a darles un sermón sobre religión ni a decirles que si creen, piensan y actúan como yo, serán salvados, no, no, no. Lo repito, no soy perfecta, tengo muchos defectos y muchos conflictos internos que creer en algo no me contrarresta, de hecho hay muchas personas que justifican sus más terribles actos en nombre de Dios y del amor, y gente que sin tener religión es más sana y tolerante. Y en efecto, esa es la palabra clave TOLERANCIA, si mis hermanas no soportan que vaya a misa, allá ellas, nunca les he dicho ‘vamos, te va a gustar’, y sin presiones de ninguna índole las cosas están así, estamos mal.
Con todo este rollo pretendo llegar a ustedes un mensaje de poder y querer cambiar las cosas. No podemos seguir con los brazos cruzados echándole la culpa a los gobernantes, cuando nosotros manejamos como puercos, nos cruzamos bajo los puentes, tiramos basura, compramos títulos falsos, faltamos a clases, y hacemos mil tonterías como ciudadanos, tampoco podemos culpar a la maestra de nuestros niños porque no los corrigió, ni reírnos porque dijo una grosería o nos pegó y después regañarlos, no, se trata de saber hacer lo correcto y llevarlo a cabo, yo, no tengo hijos, pero tengo en la mente ideas claras, como saber que se debe respetar a los demás sin importar su credo, edad o condición social y que para mejorar no debemos mover el mundo entero, sino iniciar sembrando la semilla en nuestro entorno y esparcirlo.

Por su atención gracias.
Anel informa!