miércoles, 13 de julio de 2011

No te extraño...

Anoche tenía mucho sueño, desde temprano, sin embargo por una cosa u otra como siempre hice maña y terminé acostandome más tarde de lo que debería, a pesar del cansancio enorme que que invadía mi cuerpecito, no podía dejarme envolver por los brazos de Morfeo y empecé a darme vueltas (no en la cama, pero sí mentalmente) vinieron a mi mente sucesos varios y comencé a leer los mensajes que tenía en mi teléfono para conciliar el sueño (método más eficaz que contar borregos)... mi mente tomó rumbos desconocidos y ¡a divagar se ha dicho!, pensé que mis blogs estaban algo abandonados y que hoy mismo debía hacer algo para darles algo con qué perder el tiempo, yo sé, yo sé que mis palabras inútiles no se comparan en nada a la recolección de frutas en sus granjitas virtuales, ni tengo comparación siquiera con fotos de desconocidos que nos llevan de un comentario a otro y te hacen terminar en un muro de alguien que ni en cuenta. No. Mi forma de (tratar) entretener es tan aburrida que pocos lo hacen. Pero anoche escribí esto que espero les guste. Hace rato que lo masticaba, descubrí que quizás una parte de mi adolescencia oculta salió a la luz, pues me recordó esta vieja canción popera. ¡Saludos!

No te creas, no te extraño.
Extraño tus manos sobre mi cuerpo,
nuestras piernas enredadas,
sentir tu corazón, tu aliento,
extraño el olor que desprendía
el roce de nuestros cuerpos,
la calefacción en tu mirada,
los lunares de tu espalda...
pero a ti, no te extraño nada.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario