miércoles, 20 de noviembre de 2013

Mi revolución senti-mental.

Sonreír sin sentir deseos de hacerlo, contestar con el ya tan desgastadísimo 'bien' al clásico '¿cómo estás?',  lavarse la cara los días de 'ayuno' para que los demás no lo noten...
Y los demás no tienen porqué saber nuestras penurias, las complicaciones diarias todos las pedecemos de diversas maneras, pero agradezco enormemente tener en mi vida personas a las que les puedo contestar sinceramente, decir que me duele el alma y no echarle la culpa a la cabeza, decir que estoy triste sin culpar a la terrible noche que no pude descansar, decirle que prefiero no hablar porque estoy enojada.
Tal vez, esa (s) persona (s) no puede (n) estar siempre conmigo, pero el saber que tengo a alguien del otro lado de la línea telefónica o de la computadora, será eternamente reconfortante.
'Maquíllate los ojos' dijo mi mamá, lo cierto es que traigo unas ojeras horrendas y un ánimo por los suelos, siento muchas cosas dentro de mí que no puedo describir en este instante. Tenía días quer iendo llorar y hoy por fin lo hice. Dormí mal, y me duele la cabeza y el cuerpo y el alma, y es porque estoy triste, y confundida, y me seinto sola e incomprendida en cierto aspecto. 
Aceptar sentirse así es difícil.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario