viernes, 29 de abril de 2011

Antes que otra cosa suceda

Abriré mi corazón al mundo entero, no sin antes aclarar, que el mundo no siempre está listo para leer lo que le sucede y por ese motivo ignora mi humilde blog. Por mí no queda, que quede claro. Ahora pues a los contados lectores de esta aberrante página con sollozos incluidos y suspiros reprimidos les contaré lo siguiente:
Ana no es la misma aunque se lea igual al revés. Definitivamente. Últimamente creo firmemente que Dios está conmigo y que todo lo que paso y vivo es por un plan que el escribió en mi itinerario vitae,  para que yo aprenda a madurar y sea mejor persona, posiblemente no lo esté logrando del todo y esos aprendizajes duelan tanto como cuando el niño deja de meter pasadores al contacto hasta que le dan toques o algo así por el estilo pero, trato de ser buena alumna para las tareas que Jesús me impone.
Pues bien, a veces como soy obediente igual suelo ser remilgosa y me enojo y me doy de topes por no confiar en mis capacidades, ni creerme con la validez que Él me otorga, o me molesto porque al intentar ser rebelde cometo atrocidades que me pesan en el alma y que tienen consecuencias fatales y yo, soy la única culpable, porque a nadie se le puede culpar de lo que uno siente, piensa o dice. ¡A nadie! Pero pocos son lo que realmente son capaces de afrontar sus propios fantasmas.
De la misma manera que sentí en la peor pesadilla, de esa misma forma sentí mi corazón desquebrajarse de a poco y me arrepiento de decir cosas que sentía con las palabras que no eran las adecuadas a una persona que en verdad me interesa y que no tenía porque escucharme… pero insisto, Dios me quiere mucho.
Nicht ist Gleich! Pero, ¿qué si lo es? Si yo no soy la misma, tampoco las personas que nos rodean. ¡Cuánto han cambiado nuestras vidas en un año! Pensemos en un cajita nueva, vacía, su aspecto y su aroma ya no será el mismo después de ese lapso, tampoco nosotros. Nuestros corazones y mente, van acumulando infinidad de archivos muchas veces monstruosos, otras tantas no tanto, pero que significativamente van modificando  nuestros ideales y sin que nos demos cuenta, también van cambiando nuestra manera de ver la vida e inevitablemente, de vivirla.
Yo no quiero cambiar radicalmente. Ya me cansé de perseguir sueños inalcanzables y de pensar en realidades que lastiman las almas. ¡Cómo quisiera creer un momento en Disney o Televisa! Creer que allá en el mundo, hay posibilidades con un final feliz y un eterno vivieron felices para siempre. Es cuando ansío con todas mis ganas ser como la mayoría y dejar de lado mi súper potencialidad realista para creerme mis propias fantasías pero, por desgracia no es así.
¿Qué culpa tengo yo de ser como soy? No tengo ganas de seguir siendo diferente pero tampoco estoy dispuesta a complacer al mundo. ¡Soy tan complicada!  Sin embargo puedo contarles que la vida me ha dado tantas y tan maravillosas sorpresas últimamente que me siento dichosa de poder gozarlas, y si tengo bachecitos (o pequeños roces) en el camino, es para que crezcamos juntos. Además, hasta eso nos hace cómplices.
Mundo, la vida es tan breve y fugitiva dijo  Francisco De Quevedo, que lo que nos brinda hay que vivirlo con ganas, hasta los sufrimientos y todo aquello que sentimos nos quita el aliento o nos hace sentir como que ya no podemos, Dios no nos da más de lo que podamos soportar, así que todo lo que tengamos nos guste o no,  lo podremos superar en algún momento. Tal vez mi razón lo entienda y mi corazón no pero, es una lucha interna que ambos tienen que superar para poder vivir en paz. Au reovir!

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