lunes, 23 de enero de 2012

Las bonitas también sufrimos (cómo chinados no)



-Porque algunos nos hostigan

-Porque las feas e inseguras nos envidian

-Porque si somos amables con ellos quieren su mundo aparte y ellas creen que somos voladas

-Porque si no les correspondemos somos unas sangronas

-Porque si son tímidos no se animan



¡No jodan!

Gracias, La Bella Anel informa!

domingo, 8 de enero de 2012

Mi multipolaridad explicada…




Se preguntará usted, apreciable público ¿por qué con un caramba Ana no es la misma aunque se lea igual al revés, por qué esta Ana precisamente?, pues bien gentil lector de líneas difusas y confusas, yo también me lo he cuestionado  tantas veces a lo que llegué a las siguientes conclusiones:

-         Punto primero; 01 de noviembre.

Así tal cual la fecha no le diga nada, ahora le explico. Esta bella doncella, nació un día como ese, todavía no le cae el veinte… “día de todos los santos”. Pues bien, creo que no tener un sólo santo que custodiara mi nacimiento provocó que mi yo se desbordará a todo el año entero.

-         Punto segundo; 8 hermanos.

En efecto, nací en una familia grande en la que Dios y mis señores papis me dieron 7 hermanos, para mi suerte soy la séptima (no sé por qué me gusta mucho ese número), y aprendí muchas cosas de mis seis hermanos mayores, también del pequeño ¡cómo no! 10 de familia, para mis épocas ya era bastante no imagino cómo sería ahora… gracias a ello, he aprendido a lidiar con diferentes caracteres, lo que me ha servido para comprender muchas cosas. Ahora también cuento con sobrinos y cuñados, lo que hace de mí una persona nueva y con más colores, música y sabores.

-         Punto tercero, Ana Elena.

Ok, empezaré explicando el origen de ello, cuando iba a nacer mi mamá dijo que me pondrían los nombres de las dos abuelas, Ana  de la materna y Elena de la paterna (para, que las dos se sintieran halagadas, ahá) pero, me llamarían Anel, la conjunción de ambos. Señoras y señores, he aquí la raíz de mis múltiples descontroles de personalidad. La gente como yo, tú, él, nosotros, ustedes y ellos… ¡tienen la culpa! No es mi culpa realmente, en serio, mi multipolaridad se la debo en gran medida a la gente que interactúa conmigo. Cuenta la leyenda (entiéndase mamá), que cuando entre a la primaria y me nombraron no contestaba… en casa y en el kínder me llamaban Anel, ignoraba que mi nombre era Ana Elena… me enteré por la maestra. Posteriormente la gente fue cambiándome el nombre según su (qué sé yo, se le da la gana) y, ahí surgen todas las combinaciones posibles y mi intensa versatilidad: Ana, Ana Elena, Anel, Anelena, Anael, Anelita, Anelito, Lena, Elena, Helen, Elenita, Anita, Ani, Leni, Nelly, Bella Anel… los dos últimos porque descubrí que Nelly significa Elena en no recuerdo qué idioma y lo de Bella Anel, lo inicié para molestar a la gente con mi autoestima hace unos 10 años y… ahora sigue más vivo que nunca. xD

Ahora, creo que ser todas ellas, o ellas tratando de ser una sola persona han causado en mí los estragos de ser quien soy y termino siendo… ¿yo? Sí, sigo siendo la misma, la que está en constante cambio y la que sin importar cómo sea, qué personalidad sea la definitiva o qué humor tenga en el día de hoy, la esencia es la misma, a pesar de la música que escuche, los sabores que se me antojen o las cosas que dejen o empiecen a gustarme. Hay alguien que siempre seré sin importar cómo me llamen los demás, siempre seré Anel. Ana Elena, alias La Bella Anel. =)

sábado, 7 de enero de 2012

El abc de Ana...

Apasionada
Benévola
Cariñosa
Diferente
Estrambótica
Femenina
Genuina
Hostigosa
Impaciente
Jocosa
Kamikaze
Llorona
Melodramática
Neurótica
Observadora
Práctica
Quejumbrosa
Risueña
Soñadora
Taciturna
Utópica
Versátil
Warm
Xochiquetzal
Yerbatera
Zumbona

lunes, 2 de enero de 2012

Mexicanos al grito de guerra

Me gusta escuchar conversaciones, oír de viva voz experiencias que nunca he vivido es verdaderamente enriquecedor, hoy, tuve la suerte de escuchar el relato que ha vivido un militar durante un año en Afganistán.
            Es sorprendente cada una de las palabras que narraba, no puedo concebir la inmensa crueldad con la que se vive en otros lados y uno que se queja de cualquier tarugada. Me sentí dichosa de vivir como lo hago pero también sentí un vacío de saber que hay quienes ignoran nuestro mundo y son manipulados por su miedo e ignorancia a matar a diestra y siniestra.
            Cada frase que salía de su boca era un nuevo abrir de ojos y quijadas caídas, para ser sincera, no diré más allá de lo mucho que compartió con nosotros abriendo su corazón, su vivir, su dolor… no lo haré no sólo por respeto a él, también lo callaré porque el mundo de la ciencia ficción es nada comparado a la triste realidad que se vive en otros lugares y nosotros ignoramos.
            Les diré simplemente que nuestro país está como está a causa también de la ignorancia, pero a diferencia de ellos nosotros tenemos la posibilidad de mejorar y mucho por flojera, comodidad o qué sé yo no lo hacemos… y a pesar de ello nos quejamos. Estamos a tiempo de evitar que nuestra ignorancia le gané la batalla al querer vivir en paz y créanme que de seguir ciego por nuestra propia voluntad, lo estaremos pero descansando en una lápida si bien nos fue.
            Terminaré esto con una frase de Ciri Maquenzzi que a mí me gustó mucho desde que la leí; “pelear por la paz es como coger por la virginidad”. Un abrazo fraternal y un beso cariñoso. Luces a caminos tenebrosos!!!

Enero 02, 2012.

Crónica de fin de año


A decir verdad, confieso que a pesar de haber sabido realizar una crónica no estoy segura en este instante de estar redactando una, de hecho, lo titulé así porque me gustó cómo sonaba, simplemente.

         Les compartiré pues, la experiencia que viví para concluir el 2011.

         Siendo sincera, les compartiré que el último día una de mis mejores amigas contrajo nupcias, a las cuales por cuestiones que no publicaré no pude asistir. Sin embargo, (aunque mi alma vagaba a la boda de mi amiga y quería estar allá compartiendo su inmensa felicidad), presencié otra la cual me hizo sacar a flote (y a punto de la lagrimita en la esquina del ojo) mi lado más cursi y sentimental.

         Dios sabe por qué hace las cosas, no cabe la menor duda. El año que pasó fue totalmente excéntrico y me movió toditas las cosas que guardo en mi ser, tuve más claro lo que quiero (y lo que debo hacer para tenerlo), no ha sido fácil descubrirlo pero descubrí que visitando mi interior y escuchando el silencio puedo tener respuestas a mis interrogantes.

         Pues bien, lo anterior no es un párrafo más para llenar el texto, más bien lo enriquece de manera que podrá explicar lo que le sigue.

         Tuve la dicha de vivir el último día del año de manera distinta, no sabía qué cara poner respecto a todo (los últimos meses fueron desgastantes en varios aspectos) así que simplemente no tenía expectativas.

         Cerré el año en una ceremonia que me hizo recordar que el amor y la misericordia de Dios está tan presente en cada uno de nosotros. Fue emotiva porque a la novia tengo años (no recuerdo cuántos) de conocerla, esta es su segunda boda y, creo que es la primera a la que asisto de una joven viuda. Su carita estaba nerviosa, igual que a la del novio, francamente pienso que hacen una hermosa pareja y, me da gusto que Dios le haya dado la oportunidad de seguir adelante y sentir amor de nuevo.

         Me pregunté ¿cuántas personas quieren un amor y nunca lo consiguen? ¿cuántas a pesar de bodas y demás faramallas nunca logran sentir ese afecto tan sincero? Mil cuestionamientos vinieron a mi mente, pero no tuve respuestas. Creo que sería erróneo ponerse a plantear cifras sobre quién ama o amó de verdad, o sobre quiénes se casan porque el amor y la razón los une de forma (más o menos) equilibrada… no lo sé.

         Pasé una tarde a gusto, poco convencional y bastante relajada. Por la noche, como hace años iríamos a recibir el año en casa de una de mis hermanas, seríamos pocos (menos de los que siempre pues), pero la vida nos sorprende y tuvimos invitados a gente de fuera, fue muy lindo recibir a personas que nunca había visto. De dos reuniones chicas, hicimos una más grandecita y nos la pasamos bien.

         Entre el whisky y el tequila de la tarde, comida a reventar durante todo el día, uvas echadas al trancazo pa’ que nos se nos fuera el minuto 1 del primer día, sidra, abrazos y corridas con mochila al hombro, recibí junto a seres queridos lo que sería el inicio de este año que comienza y que estará abriéndonos sus brazos para compartir alegrías, tristezas, enojos, reconciliaciones, esperanzas, frustraciones y todas esas emociones que nos hacen sentir vivos. Ojalá sean muchas más cosas positivas pero en definitivo, si nos duele, es porque estamos vivos. (Y conste que no soy masoquista eh, ¡no se confundan! Jejeje).

         Terminé el año rodeada de amor, risas, chistes, locuras, gestos y chispitas brillantes en los ojos, con esperanzas brotando en mis entrañas y confusiones que serán cuestionamientos para que cuando charle con mi amigo Dios me haga el favor de iluminar mi camino como lo ha venido haciendo. Es cierto, volvieron a mí dudas, temores y una lucha campal entre lo que quieren mi razón y mi corazón, pero sé que al igual que lo hice el pasado y al igual que todos ustedes, saldré adelante y confío que allá arriba me darán la gracia para saber discernir con sabiduría, fortaleza, paciencia y equidad, lo más conveniente para mí.

Enero 02, 2012.