domingo, 8 de enero de 2012

Mi multipolaridad explicada…




Se preguntará usted, apreciable público ¿por qué con un caramba Ana no es la misma aunque se lea igual al revés, por qué esta Ana precisamente?, pues bien gentil lector de líneas difusas y confusas, yo también me lo he cuestionado  tantas veces a lo que llegué a las siguientes conclusiones:

-         Punto primero; 01 de noviembre.

Así tal cual la fecha no le diga nada, ahora le explico. Esta bella doncella, nació un día como ese, todavía no le cae el veinte… “día de todos los santos”. Pues bien, creo que no tener un sólo santo que custodiara mi nacimiento provocó que mi yo se desbordará a todo el año entero.

-         Punto segundo; 8 hermanos.

En efecto, nací en una familia grande en la que Dios y mis señores papis me dieron 7 hermanos, para mi suerte soy la séptima (no sé por qué me gusta mucho ese número), y aprendí muchas cosas de mis seis hermanos mayores, también del pequeño ¡cómo no! 10 de familia, para mis épocas ya era bastante no imagino cómo sería ahora… gracias a ello, he aprendido a lidiar con diferentes caracteres, lo que me ha servido para comprender muchas cosas. Ahora también cuento con sobrinos y cuñados, lo que hace de mí una persona nueva y con más colores, música y sabores.

-         Punto tercero, Ana Elena.

Ok, empezaré explicando el origen de ello, cuando iba a nacer mi mamá dijo que me pondrían los nombres de las dos abuelas, Ana  de la materna y Elena de la paterna (para, que las dos se sintieran halagadas, ahá) pero, me llamarían Anel, la conjunción de ambos. Señoras y señores, he aquí la raíz de mis múltiples descontroles de personalidad. La gente como yo, tú, él, nosotros, ustedes y ellos… ¡tienen la culpa! No es mi culpa realmente, en serio, mi multipolaridad se la debo en gran medida a la gente que interactúa conmigo. Cuenta la leyenda (entiéndase mamá), que cuando entre a la primaria y me nombraron no contestaba… en casa y en el kínder me llamaban Anel, ignoraba que mi nombre era Ana Elena… me enteré por la maestra. Posteriormente la gente fue cambiándome el nombre según su (qué sé yo, se le da la gana) y, ahí surgen todas las combinaciones posibles y mi intensa versatilidad: Ana, Ana Elena, Anel, Anelena, Anael, Anelita, Anelito, Lena, Elena, Helen, Elenita, Anita, Ani, Leni, Nelly, Bella Anel… los dos últimos porque descubrí que Nelly significa Elena en no recuerdo qué idioma y lo de Bella Anel, lo inicié para molestar a la gente con mi autoestima hace unos 10 años y… ahora sigue más vivo que nunca. xD

Ahora, creo que ser todas ellas, o ellas tratando de ser una sola persona han causado en mí los estragos de ser quien soy y termino siendo… ¿yo? Sí, sigo siendo la misma, la que está en constante cambio y la que sin importar cómo sea, qué personalidad sea la definitiva o qué humor tenga en el día de hoy, la esencia es la misma, a pesar de la música que escuche, los sabores que se me antojen o las cosas que dejen o empiecen a gustarme. Hay alguien que siempre seré sin importar cómo me llamen los demás, siempre seré Anel. Ana Elena, alias La Bella Anel. =)

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