domingo, 2 de febrero de 2020

Muerte.

Dormía profundamente cuando se apareció, él, pareciera que sintió su presencia, sin abrir los ojos sonrió con gran ternura, con la boca cerrada, ella se acercó a él y le dio una cálida y al mismo tiempo helada caricia, él suspiró, se inclinó sobre él como para aspirar su aliento, el último, él entre abrió los ojos y los labios, la imagen de la muerte se impregnó en sus pupilas, le dio un beso en la frente, y su alma se llevó.

Día diecinueve, febrero 02 del 2020.

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